lunes, 2 de marzo de 2009

La verdad, que está en el más interior de los misterios, se parece al Sol; pues, sólo al ojo de un águila (el alma del hombre capaz de recibir la luz) le es permitido contemplarla. La mirada de cualquier otro mortal queda deslumbrada y la oscuridad lo rodea en la misma luz.
Jamás el gran algo, que está en lo más interior de los santos misterios, fue ocultado a la vista de águila de aquel que es capaz de recibir la luz.
Dios y la Naturaleza no tienen misterios para sus hijos. El misterio está sólo en la debilidad de nuestro ser, que no es capaz de soportar la luz y que aún no está organizado para la visión casta de la verdad desnuda.
Esta debilidad es la nube que cubre al santuario, es el velo que oculta el santo de los santos.
Pero, para que el hombre pudiese recobrar la luz, la fuerza y su dignidad perdidas, la divina amante se rebajó a la debilidad de sus criaturas y escribió las verdades y los misterios interiores y externos en el exterior de las cosas, a fin de que el hombre, por medio de ellos, pueda lanzarse al espíritu.

Karl Von Eckartshausen

jueves, 1 de enero de 2009

Las personas deficientemente motivadas malgastan sus vidas en la enfermedad llamada más, siempre tratando de adquirir más para sentirse completas y reparar su deficiencia.

Wayne W. Dyer

sábado, 24 de mayo de 2008

Comenzando...

Despertar de la conciencia. Ese es el propósito. ¿Que es despertar la conciencia? Desde el punto de vista esotérico es la conexión con nuestro yo superior. Desde la psicología jungniana, el acceso directo al inconciente colectivo. Desde el orientalismo, alcanzar la iluminación.
En otras palabras, lograr la plenitud humana, el vínculo más estrecho posible con lo Absoluto.
¿Es eso posible? Vale la pena intentarlo, ¿por que no?

miércoles, 7 de mayo de 2008

"Un hombre sabio – nos cuenta Jorge Luís Borges-, había consagrado toda su vida a buscar, entre los innumerables signos de la Naturaleza, el nombre inefable de Dios, la cifra del gran secreto. De tribulación en tribulación, es detenido por la Policía de un príncipe y condenado a ser devorado por una pantera. Lo meten en una jaula. Al otro lado de la reja que van a levantar dentro de un instante, la fiera se prepara para el festín. Nuestro sabio contempla a la bestia, y he aquí que al observar las manchas de su piel, descubre a través del ritmo de las formas, el número y el nombre que tanto y en tantos lugares había buscado. Entonces sabe por que va a morir, y que morirá exaltado… y que esto no es morir.
El Universo nos devora o nos entrega su secreto, según que sepamos o no contemplarlo. Es muy probable que las leyes más sutiles y más profundas de la vida y del destino de todo lo creado estén inscritas claramente en el mundo material que nos rodea, que Dios haya grabado su escritura en las cosas, como la grabó para nuestro sabio en la piel de la pantera, y que baste con una cierta mirada… El hombre despierto tendría esta cierta mirada." (L. Pauwels)

jueves, 6 de marzo de 2008

"Hasta que Apolo llama a un poeta a su sagrado sacrificio, es vulgarmente silencioso, su alma duerme, y entre los insignificantes hijos del mundo, es quizás el más pequeño. Pero tan pronto como el Verbo Divino toca su punto sensitivo, el alma del poeta despierta como un águila. Se siente aburrido entre las diversiones mundanas, es un extranjero entre los chismes de la multitud, no inclina su orgullosa cabeza hacia los pies del ídolo popular" (A. Pushkin)